Una de las expresiones que más impactaron mi vida fue cuando escuché de labios de mi pastor la frase: “Dios no se glorifica en tus derrotas. El se glorifica en tus victorias”. Estas palabras tenían un significado especial para el rebaño que vimos como este hombre había sido librado del cáncer.
Sin embargo, los cristianos muchas veces experimentamos lo que los puritanos del siglo XVIII llamaron la vara disciplinaria de Dios. Situaciones en que las cosas no nos salen tan bien como deseamos, y no logramos encontrar una respuesta lógica porque no siempre es el resultado directo de una vida de pecado. Más bien nos toma en momentos donde nuestra relación con el Señor era de lo mejor. Read more…
Por Sofia Torres
Lev. 20:6 dice “Y la persona que atendiere a encantadores o adivinos para prostituirse tras de ellos yo pondré mi rostro contra la tal persona, y la cortaré de entre su pueblo” El Apocalipsis 21:8 habla de un lago de fuego y azufre destinado para los hechiceros. Read more…
La pregunta de nuestro tema ya ha sido hecha dos mil años atrás por los principalessacerdotes y ancianos del pueblo Judío, ellos interrumpieron la enseñanza de Jesúspara preguntarle: “¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿y quién te dio esta autoridad?” (Mateo 21:23) Seguir leyendo
Por: Heber Calle Alvarado
¿Será que la oración es un poder sobrenatural? Veamos primero algunos textos que nos enseñan que es la oración:
Lc 18:1 “… les refirió una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar“
Orar es una necesidad – no es una opción- todos necesitamos estar en conversación con Dios, y esto es posible cuando oramos (conversamos) con él.
Orar siempre – en todo tiempo – cuando estamos pasando momentos bonitos o feos. Las circunstancias no deben determinar si debemos orar o no; Aunque, casi siempre nos insinúan que mejor es llorar y deprimirse, y ver solo imposibilidades. Por el hecho mismo que las circunstancias nos insinúan a no orar, Jesús dice que no debemos desmayar Oramos porque es una necesidad. El motivo para orar es que creemos en Dios y le creemos a Dios.
Orar es asunto de dos: Dios y yo (Dios y Tú). Cuando conversamos (oramos) entre nosotros, es el plano natural, pero cuando conversamos con Dios, entonces ya no es en el plano natural, mas bien en lo sobrenatural. A partir de esto podemos decir: EL PODER SOBRENATURAL DE LA ORACION.
Seguir Leyendo