El poder transformador de Dios
El cristianismo no es una religión. Se trata más bien de un estilo de vida que es el resultado directo de una relación personal con Jesucristo. Cuando se le pregunta a un creyente cuándo se convirtió en un cristiano, con toda naturalidad responde:“El día que conocí personalmente a Jesucristo”.
Esa respuesta tan simple conlleva una de las verdades más interesantes de la historia de la humanidad: el hecho de que Jesucristo está vivo
y no muerto y que seguirá viviendo por los siglos de los siglos (Apocalipsis 1:12).
¡Concepto difícil de asimilar para alguien que no lo ha visto, o no lo ha conocido! No obstante, es sumamente sencillo de asimilar para una anciana o un niño que bien pueden ser analfabetos y carecer de elocuentes respuestas científicas o teológicas, pero que con toda seguridad y convicción saben que Aquel a quien han visto y conocido es, ni más ni menos, el Hijo de Dios en persona. Read more…















