Adiós James Wally Brewster, Embajador Estadounidense en Dominicana

brewster-concluiria-mision-en-primaveraLe despedimos Sr. Embajador James, con abierta cordialidad, usted que representa un país que ha bendecido a República Dominicana, nos merece ahora una consideración preferente, no obstante a pesar de sus creencias es usted un ser humano, que solo cumplía con su deber como emisario del presidente Obama, confiamos ahora que con su partida se acercará más a Dios, entendiendo que él es quien guía su destino. Consideramos que ahora cuando el sale de nuestro país como embajador, sin proponérselo unifico más a los cristianos e hizo que nos apegáramos mas a la palabra de Dios sobre todo en la unión sobre personas del mismo sexo.

James Brewster es el primer embajador Estadounidense, abiertamente declarado homosexual en la Republica Dominicana en sus 172 años, fue prácticamente forzado a renunciar de su puesto, la tímida esperanza que tenían las personas que comparten sus ideales a su llegada el pasado noviembre del 2013, de que conduciria al país con su creencias y que aplastaría los principios cristianos de la nación a como dé lugar, no se le dio.

El embajador encaró un montón de personas que les hicieron frente a sus proposiciones: La Iglesia, los políticos, los comentaristas, la familia y sobre todo al mismo Jesucristo, les fueron una carga pesada, él pensaba que podría echarse todo eso en un bolsillo.

Esta situación se agravó debido a la personalidad un tanto difícil del Embajador, el Ex presidente de la junta Central Electoral lo define como un hombre que intimida y que toma medidas contra todas aquellas personas que no comulguen con sus creencias. El errático y egocéntrico Embajador de 56 años, preocupó hasta a sus colaboradores. Asediando por la rápida proliferación de sus creencias homosexuales, por los políticos, por los medios de comunicación y por el constante fuego de la Iglesia. El embajador Wally, un administrador de empresas, se vio obligado a dedicar la mayor parte de su tiempo a poner en pie su agenda homosexual, en detrimento del tiempo que debío dedicar en promover enlaces entre ambos países de índole comercial, político, militar, turístico y cultural.

Las acciones de  Brewester, como el de negarle a un periódico de circulación naciónal cubrir sus actividades por ellos publicar una fotografía de más de 10 hombres homosexuales bañándose en la piscina junto al embajador, más la izada de la bandera homosexual por encima de la de Estados Unidos en la embajada y promover el lanzamiento de la nueva Cámara de Comercio LGBT de la República Dominicana, provocando una abierta ofensa a nuestras costumbres religiosas y conservadoras.

El 21 de octubre del 2016 Bob Satawake, esposo del embajador, cuestionó en Twitter  la presencia en el año 2015 de 80,000 dominicanos en EEUU, si es que “somos un país tan horrible”. Podríamos hacer un cálculo sencillo, al consulado anualmente asiste en promedio de 180, mil personas en busca de un visado a cual más 40%, es negada. James dijo el 24 de noviembre 2016 que  aproximadamente 10% dominicanos pertenece a “comunidad LGBT”

Entonces de ser así, ¿porque nunca ha favorecido a ese 10% con un visado? No sería discriminación no otorgar visado a tantas personas con sus papeles en orden? Muchos dominicanos llenaron requisitos correctamente y les fue negado el visado.

Tratar con el embajador era tortuoso, dado por naturaleza desde el primer día de esconder sus motivos reales, es vanidoso, sublevado, desafiante e indelicado y sobre todo, siempre quiso imponer que la sociedad dominicana aceptara al señor Bob como su esposo, además unas de las otras características propias del señor embajador, es que se le antagoniza fácilmente o cuando considera que no se le está prestando atención, no le gusta que se le contradiga o que no le den la razón. Aunque sería incorrecto llamarlo anti cristiano, sería correcto decir que no puede aceptar dominación o sugerencias de la Iglesia, ni de políticos.

Instintivamente despojaba del visado a funcionarios o amenazaba con quitarla cuando siente que alguien los molestaba.

En su estadia Ignoró al presidente Danilo Medina, cuando este le dijo que citara los casos puntuales de corrupción en dominicana. No dio detalles, porque considera que él estaba aquí por Obama y no por Danilo.

Siempre asistia actividades acompañado de su esposo alimentado su ego. Sitiado, desilusionado, amenazado, rodeado por todas partes de personas que no aman sus creencias. Participaba en actividades de orgullo gay y subía videos donde entendiendo que los de su comunidad le apoyaban, con este respaldo de los homosexuales en le parecía que absorbía ese poder, un poder que le negaban los sectores conservadores. El dejaró la embajada y volverá a su país, a su pueblo, a su partido que le proporcionaron ese poder, un poder que le negaron los dominicanos, en la Republica Dominicana tal vez estaba castrado pero en la Embajada y Estados Unidos y con ese cargo se sentía un dios, un dios con poder para hacer lo que le parecía. En cierta ocasión a través de un portal en la página web de la Casa Blanca de Estados Unidos, fue publicada una carta pidiendo la destitución del embajador, por alegadamente promover la agenda LGBT en medio de su ejercicio diplomático. Dos días después otra carta no se hizo esperar “Señor Presidente Obama. En virtud de una petición que se le hace para que retire a su embajador en Rep. Dom., le solicitamos que el señor James W. Brewster siga representando a su nación en nuestro país”.

Cuando le hablaba al pueblo dominicano utiliza su lenguaje, no permitia que Bob casi diga nada frente al público, para así evitar un dime y diretes. Esta siempre sereno, pocas personas lo sacan de sus casillas, algo que ni el Cardenal pudo lograr.

Proverbios 15:22 “Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; Mas en la multitud de consejeros se afirman.” Nuestro escudo cita el libro de Juan 8:32 “Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”

La gestión de James, no la olvidaremos por ser unas de las que enfrentó directamente el poder de Jesucristo. Por mi parte, sigo orando a Dios por él, pues sé que el día que James Brewster  tenga a Cristo en el corazón y le sirva como es, cuando eso suceda será el mejor expositor de la palabra, Él debe de saber que, no le odiamos, aunque reconozco que muchos airados lanzaron improperios.

“James Brewster” “James” ,

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