Acelera que voy rápido!!

Arrepentimiento. Abarca la experiencia cristiana inicial y continua. Esto implica que debemos arrepentirnos para obtener remisión de nuestros pecados (Hch. 2:38, 3:19) al inicio de la vida cristiana y después cada vez que pequemos. Arrepentimiento en el Antiguo y Nuevo testamento significa volverse del pecado y regresar a Dios, implica un cambio de ideas, de forma de pensar y un cambio de vida y de actitudes (1 Ts. 1:9).

 
Fe.El Antiguo y Nuevo Testamento nos enseñan que la fe es básica para una adecuada relación con Dios (Gn. 15:6, He. 11:6). Es necesario tener fe en Jesucristo para tener vida eterna (Jn. 3:16).
 
Justificación. Justificar significa declarar justo o recto. Es por medio de la fe en Cristo, que Dios nos acepta como justos frente a él por gracia (Gn. 15:6, Ro. 3:22).
 
Vida nueva. El verbo que se utiliza en el Nuevo Testamento para enseñar de la vida nueva es engendrar. Para tener vida nueva hay que nacer de nuevo (Jn. 3:3). El nuevo nacimiento espiritual es un evento, se experimenta una vez al inicio de la vida cristiana y después de esto se crece. Es necesario para nacer de nuevo que haya habido antes arrepentimiento y fe en Cristo.
 
Adopción.Solamente los que creen en Jesucristo tienen derecho de ser hijos de Dios (Jn. 1:12).
 
Perdón. El evangelio es la buena nueva de que Dios nos perdona nuestros pecados si nos arrepentimos y creemos en su Hijo (Mt. 3:2). El perdón es gracia de Dios otorgada a los hombres, por la muerte de Cristo. Dios espera de sus Hijos que también ellos perdonen a los que les ofenden (Mt. 18:21-22).
 
Redención. La redención implica la idea de que el pecado es esclavitud. La redención es el precio que se tiene que pagar para podernos liberar de la esclavitud del pecado. El precio fue la muerte de Cristo (1 Co. 6:20, Gá. 4:4-5). Saber que somos redimidos a un precio tan alto debe expresarse en profundo agradecimiento a nuestro Salvador.
 
Unión con Cristo. Nos habla de la intimidad entre Dios y el creyente y abarca nuestra unión con la trinidad. Como creyentes estamos unidos al Padre, al Hijo, por medio del Espíritu Santo. Esta unión se da por medio de la fe. (Jn. 7:21, Gá. 2:20). Su base es la obra redentora de Cristo. Es un estado permanente que comienza con la fe en Cristo.
 
Elección. La salvación de las personas a través de la historia no ha sido nunca por obras humanas, sino que Dios elige de acuerdo a su soberanía a las personas que se salvan, sin ningún hecho meritorio de su parte para que puedan ser salvos (Ef. 1:4, 1 Ts. 1:4). De otra manera su gracia ya no sería gracia. La doctrina de la elección lleva a los hijos de Dios a estar profundamente agradecidos, porque Dios los eligió para redimirlos de sus pecados cometidos, para que puedan tener una buena relación con él. Pero no solamente es un privilegio también es una responsabilidad, la de llevar el mensaje del evangelio a todos los hombres. A las personas que conocen del evangelio no les toca presuponer quienes han sido elegidos o quiénes no, sino que se deben limitar a cumplir el mandato de Dios de llevar el mensaje de salvación a todo el mundo.

Seamos fieles apreciando todo lo que Cristo ha hecho por nosotros.

Fuente: ObreroFiel.com

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Israel Valenzuela

El Pastor Israel Valenzuela Peña nació el 12 de agosto de 1976 en Santo Domingo, República Dominicana. Con una licenciatura en Publicidad en la Universidad Autónoma de Santo Domingo y un máster en Administración de Empresas.