Quiero compartir este articulo que fue escrito en este blog y no solo tiene relacion directa con el nombre del blog, sino va mas alla… puede cambiar vidas.
Mateo 8:8
Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente dí la palabra, y mi criado sanará.
Por mucho tiempo al leer este versículo pensé que el centurión le estaba pidiendo a Jesús que dijera una palabra de sanidad sobre su criado y este sanaría.
Pero Dios me está hablando mucho acerca de «la palabra» y gracias a eso puedo descubrir, (por medio del Espíritu Santo), algunas verdades que están cambiando la perspectiva egocentrista que he tenido para leer la Biblia incluso para orar.
¿Porque pensar que con Dios todo es como pensamos que debe ser?
Yo no puedo saber que dijo Jesús en aquel momento pero si se que el criado fue sano.
Es que la Palabra, sana. En ese momento Jesús pudo haber dicho cualquier otra cosa referente al futuro de ese criado y este hubiera sido sanado.
Es que siempre pensamos que Dios tiene que decir lo que nosotros queremos que diga. ¡No es así!
Cuando pasamos por tiempos de enfermedad u oramos por alguien que está enfermo le pedimos a Dios que diga la palabra y será sano o seré sano, pero Dios puede decir algo como por ejemplo: ¡Serás un buen padre! y con solo remitirse al futuro de esa persona esta milagrosamente recibiría sanidad.
La enseñanza para mi es que no debo esperar que Dios me diga ¡Estás sano! porque con solo hablarme Dios puede sanarme. Con solo emitir su Palabra puedo ser sano. ¿Cuanta gente espera que le digan «estas sano» para recién ejercer la fe? Pero déjame decirte que en realidad Dios puede estar hablándoles otras palabras que lo sanarán con solo creerlas.
Mi oración es ¡Di la Palabra Señor, la que tu quieras, pero di esa palabra!


Deja un comentario