Según las santas escrituras, «La Fe es la certeza de lo que se espera, y la convicción de lo que no se ve.»
Es decir, es algo que tenemos tan arraigado dentro, que no tenemos la menor duda de que lo que pidamos al Señor pasará indefectiblemente, aunque desde el punto de vista de los ojos terrenales aun no lo podamos ver.
Por esto dice el Señor, «De cierto os digo, que si tuvieres Fe del tamaño de un grano de mostaza, ciertamente le dirías a ese monte muévete, y se movería.»
Pide al Señor con Fe sin dudarlo en tu corazón, dando gracias por lo recibido en el nombre de Cristo Jesús, y pronto verás el poder de Dios operando en tu vida.
Juan 14:13-14
13 Y todo lo que pidieres al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el hijo.
14 Si algo pidieres en mi nombre, yo lo haré.
1 Corintios 13:13
13 Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.


Deja un comentario