Si observamos nuestro cotidiano vivir y analizamos los altos niveles de delincuencia que afectan a nuestra sociedad, llegaremos a la triste conclusión de que hoy la vida humana tiene menos valor, la propiedad privada es más pública, los intereses generales son menos importantes cada día; pues en cualquier lugar alguien pierde el activo fijo más apreciado del ser humano: la vida. seguir leyendo http://laopciondigital.com/index.php?option=com_content&task=view&id=7355&Itemid=32


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