los intereses políticos, se elimina la última parte y son dominicanos los nacidos en el territorio nacional, salvo “los hijos de extranjeros residentes en el país en representación diplomática o los que estén de tránsito en él”.
Si dice que está de tránsito, una persona “que no reside en el lugar, sino que está en él de paso”, según el diccionario de la Real Academia. ¿Son dominicanos los hijos de extranjeros residentes legales en el país, nacidos aquí?
Antes traían los haitianos a recoger arroz, café, cacao, cortar caña, a trabajar la construcción, para pagarles sueldos de hambre. Ahora vienen jóvenes, robustos y se dedican al comercio callejero, a la fabricación de dulces caseros, a vender frutas y frutos. No aportan nada: sólo se benefician.
¿Permitiremos que siga la invasión pacífica de haitianos? ¿La corrupción es mayor que el amor a la Patria?
Somos un barco aparentemente sin rumbo, con una tripulación displicente, llevado por el viento, con capitanes y oficiales cuya única misión es llenar sus bolsillos con riquezas ajenas. Se puede afirmar que nuestro quehacer histórico está atado a la necesidad de reafirmar la nacionalidad mediante el rechazo a fuerzas y realidades que se quieren imponer a nuestros intereses.
Pero ¿hay un interés nacional? ¿Cuál puede ser definido como el interés nacional?
¿Adónde queremos llegar? ¿Hacia dónde vamos? ¿Qué queremos ser? ¿Tenemos un plan de nación?
¡Sacudámonos! Ahora que parece peligrar la Patria.
(Reproducido de HOY) Fuente: almomento.net


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