La policía holandesa reclutó a un nuevo integrante de su escuadrón especial: un minihelicóptero que identifica los campos de plantación ilegal de marihuana. El “Canna Chopper” es un pequeño aparato doblemente volador que posee sensores de olor, una cámara de video y una autonomía de 8 horas. Su funcionamiento es completamente automatizado y arrojó excelentes resultados para los polis (pésimos para los “agricultores”).El primer vuelo del aparato posibilitó la detección de una granja de macoña, la captura de 7 plantadores y el decomiso de varios kilos de hierba. Nada mal para ser su primera vez, pero todavía tiene bastante trabajo, ya que según fuentes confiables, solamente el 10% de la droga cultivada en los Países Bajos es legal. El resto viene del contrabando.


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