El ejemplo que hoy ilustra este post es un magnífico ejemplo de «publicidad de impacto emocional». Puesto en marcha por el Sussex Safer Roads Partnership (SSRP) del Reino Unido, este spot reune los componentes habituales de este tipo de acciones: conductor, familia, felicidad y accidente… pero la forma de plantearlo es totalmente novedosa.
Gracias a una cuidada realización, el spot dibuja una metáfora preciosa en torno a la importancia de utilizar el cinturón de seguridad cuando conducimos. «Embrace Life«, es una llamada a la cordura que transforma a una madre y a una hija en improvisados «ángeles de la guarda», cuyas manos se entrecruzan formando una barrera de protección para la vida.
Está claro que la saturación de imágenes violentas conduce (nunca mejor dicho) a la anestesia. La normalización del impacto ya no repercute con la misma eficacia en la conciencia del público, por lo que un cambio radical en la forma de transmitir el mensaje nos permite generar nuevas sensaciones y reactivar las conciencias de los conductores. Un cambio en el que «la vida», y no la «muerte», se convierte en el eje sobre el que se desarrolla la trama.
Sin duda, esta campaña de seguridad vial es una de las más impactantes y bonitas de cuantas he tenido la oportunidad de ver.
fuente:lasblogenpunto.blogspot.com


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