Acelera que voy rápido!!

Llena tu mente y tu corazón con una visión de la promesa ya cumplida

Medita en la promesa día y noche hasta que sea real en tu corazón (Josué 1:8).

Mantén los ojos en la promesa y no en las circunstancias (2 Corintios 4:18).

Proclama la promesa en voz alta constantemente.

Declara que ya es tuya (2 Corintios 4:13, Proverbios 18:20-21)

Actúa y habla como si fuera la verdad (Santiago 1:23-25)

Nunca dudes del poder de la promesa de Dios

Decide que vas a recibir lo que Dios dice (Santiago 1:6-8)

No dejes de creer, hablar y actuar hasta que haya llegado la manifestación..

No te rindes nunca (Hebreos 6:12)

Sigue haciendo la voluntad de Dios (Hebreos 10:35-36)

Cuando uno capta el potencial que existe en las promesas de Dios, y entiende que todo se puede desatar por fe, la vida cristiana se transforma de una rutina religiosa y aburrida en una aventura de fe, victoria y triunfo.  Las circunstancias negativas no representan nuestro destino, sino que son obstáculos temporales que tienen que rendirse frente al poder de la Palabra de Dios a través de sus promesas.  El creyente llega a ser el canal que Dios utiliza para realizar su voluntad en la tierra.

¡Levántate ahora!  Busca las promesas de Dios y úsalas como herramientas divinas para construir tu vida.

Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recbísteis la palabra(promesa) de Dios que oísteis de nosotros, la recibísteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes(1 Tesalonicenses 2:13)

Fuente: Barry Bennett

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Israel Valenzuela

El Pastor Israel Valenzuela Peña nació el 12 de agosto de 1976 en Santo Domingo, República Dominicana. Con una licenciatura en Publicidad en la Universidad Autónoma de Santo Domingo y un máster en Administración de Empresas.