Hacer cosas para Dios, como trabajar en un ministerio, posiblemente las 24 horas del día, asistir como de costumbre a los cultos en donde se habla la palabra de Dios, nunca será lo mismo que ESTAR con Dios.
Hay personas que hoy día se desgastan trabajando en actividades cristianas, en ministerios…ahí otras que son simplemente oyentes de sermones y les inquieta la idea de que no estén trabajando en algún ministerio mas que la idea de que no tienen una relación genuina con Dios.
Escuche decir que a diferencia de los tiempos antiguo con el pueblo de Moisés en donde idolatraban a un becerro de oro, el cual sustituía completamente a Dios, su persona, hoy , no somos tan bárbaros de construir la escultura de un becerro de oro, sino que establecemos alabanzas de oro, ministerios de oro, familias de oro, bendiciones de oro….entre otras realidades de nuestra iglesia, de nosotros mismos, que sustituyen el lugar de Dios, es cierto a veces nos gozamos en nuestros cultos , pero es un gozo dejando a un lado el verdadero gozo que proviene de Dios, no nos gozamos en El en medio de la alabanza, sino que procuramos inconscientemente pasarla bien y que otros también la pasen así.
Al igual que los ministerios, la familia (El espos@, hij@,novi@,madre, padre…) a veces se vuelven mas importantes, o captan poco a poco mas nuestra atención que la misma devoción, dedicación, entrega fiel y verdadera a Dios.
Acercarse a Dios de manera genuina requiere que quitemos todo lo que lo sustituya del primer lugar, requiere que reconozcamos que primero ahí que procurar agradar al creador en lugar de lo creado, requiere de humillar nuestro corazón y reconocer que la situación por la que estamos atravesando no mejora porque no le hemos sido lo suficientemente fieles y creyentes como para recibir lo que creemos merecer.
Dios esta ahí, y el que lo busca creyendo que le hay, lo encontrara.
En lo que resta de esta semana les invito a que, si aun no la tienen, den los primeros pasos para alcanzar una relación verdadera y directa con Dios, de lo que no requiere es de intelecto , ni preparación, mucho menos de un llamado en especial…Basta con que le busquemos necesitándole, reconociéndole único responsable de nuestras vidas.
El nos ama, y cada día es un nuevo comienzo, DESPIERTA! nunca es tarde.
Les bendice,
Angie M Flores


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