Buenas Dios les Bendiga, talvez hoy usted no este pasando por este momento, pero esta mañana mientras llegaba a mi trabajo, me llegaron estas palabras de aliento y quise compartirlas.
De las aves cuida el señor y viste las hierbas del campo según mateo 6:26 y 30 y sus manos nos consuela 2 Corintios 1:3, 4, «Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que nosotros podamos consolar a los que están en cualquier tribulación con que nosotros mismos somos consolados por Dios».
Aquí Dios se identifica como el «Dios de toda consolación», es decir, toda consolación procede de Dios y se halla únicamente al estar en comunión con el. Dios es quien nos puede consolar en todas nuestras tribulaciones, su gracia y poder se ven pues Dios para nosotros tiene un plan y aunque parezca difícil así es, para su gloria nos llama, y nos da su gracia y amor, lo que tenemos que hacer es correr a Jesús, a su verdad y amor, no con fuerza ni poder, si no con su Santo Espíritu, la carera corremos y su rostro veremos, vivamos en su gracia.
Dígale al Rey de reyes que quieres que su Espíritu Santo fluya, Jesús es nuestra fuerza, castillo fuerte, ¿a quien iremos? sino a el, a donde buscaremos nuestra fortaleza, no hay nadie como él, alto y sublime, poderoso Dios, es nuestra, salud, liberación, prosperidad.
Dios tu eres el que levanta nuestras cabeza, afirma bien nuestros pasos, cuando sentimos que estamos a punto de perder todo el control de nuestra vidas, Su mano estará para guiamos y levantarnos, entréguele todo al fiel y verdadero, al fiel y soberano, clame y diga Santo, Santo, Santo, al que viene, Santo Rey Soberano, ¿quien podrá callarnos? nadie, pues hemos gustado y probado que el es bueno, no quitemos la miranda de Dios, no nos desviemos del camino pues perfecto son los caminos, el endereza los caminos y los pasos, hace prosperar toda obra de tus mano. Entréguele su vida por siempre sin importar lo que haya pasado y estemos en su presencia para siempre.


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