EE.UU, (ORBITA).- La Biblia nos dice que “Como el gorrión sin rumbo o la golondrina sin nido, la maldición sin motivo jamás llega a su destino.” NVI (Proverbios 26:2). Esto significa que las maldiciones absurdas no tienen efecto alguno, porque no pueden llegar hasta nosotros. Lo que debemos recordar es que Dios es soberano. Nadie tiene el poder de pronunciar verdaderas maldiciones sobre nosotros, porque Dios es el Único capacitado para pronunciar juicio. Seguir Leyendo


Deja un comentario