La violencia contra la mujer debe ser erradicada tanto en el hogar como fuera del mismo- es pecaminosa; muchas veces es también un crimen, debemos dedicarnos a estimular todo aquello que fomente y fortalezca la vida familiar y utilizar una de las fuentes que tenemos en nuestra vida de cristianos la oración
Declaro que todavía hay muchas tareas por delante. Las campañas de información a las mujeres y de rechazo de los comportamientos violentos han de mantenerse para asegurarnos el levantamiento del velo en esta forma de criminalidad. Como también han de perfeccionarse los mecanismos de protección y hay que asegurar la efectividad de las órdenes de alejamiento, mejorar el trato dispensado a las personas que acuden al sistema judicial; y avanzar en la formación especializada de todos los profesionales, incluyendo los jueces y juezas. Seguir Leyendo


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