La oración es la espada que corta y destruye todas la asechanzas del maligno tentador, el cuando ve orar a su morada huye, morada tenebrosa llena de gran de temor. Nos libra de caer en el abismo, ella nos enseña cómo hablar con el señor, nos quita el rencor la duda y el pesimismo, y nos trasporta al cielo a la mansión de amor. Seguir leyendo


Deja un comentario