Los comerciantes informales han crecido como la espuma. Que hará el Alcalde de Santo Domingo Roberto Salcedo. NO ME DIGAS QUE SON PADRES DE FAMILIA, yo también tengo derecho de transitar libremente.

Caminar (a pie) y transitar por las principales calles de Santo Domingo se ha vuelto una locura, a toda hora, y en cualquier día del año.
Las ventas informales, los «Venduteros» y otros vehículos de carga se han tomado las calles por completo; a estos individuos no les importa colocar sus canastos o sus bandejas a mitad de la calle, y moverlos cada vez que se acerca una unidad de transporte.
No sabemos cuál es el nuevo plan de trabajo que tiene el nuevo Alcalde electo, ante un reto de seis años frente al cabildo. Pero lo que sí tenemos claro es que el problema a tratar es grave, se necesita poner orden en la ciudad y debe hacerse ahora, ya. Usted mismo puede observar que, en el mismo ayuntamiento, si no se le da a alguien 20 ó 50 pesos, no te deja estacionar, como si no pagáramos revista y placa, que es el derecho de circulación.
En las intersecciones y grandes avenidas de nuestra ciudad (la primada del nuevo mundo), que debió ser el ejemplo a seguir y, sobretodo, “PATRIMONIO CULTURAL”, tales como la 27 de Febrero, J.F. Kennedy y Autopista Duarte, entre otras, la gran cantidad de vendedores ambulantes (no hay una que se salve), en las que encontramos, por mencionar algunos: Tarjetas de Llamadas, Flores, Perros, Candados, Taladros, Cargadores de Celulares, Panes, Jugos, Helados, Lechosas, Mangos, Semillas de Cajuil, etc.
A todo esto se suman los que piden (llamados Peajes): niños haitianos, ciegos, minusválidos, discapacitados. Este país lo hemos convertido en un mercado ambulante. Y como si esto fuera poco, los endemoniados limpia-cristales, eternamente acompañados de su agua sucia, que se molestan si no dejas que te limpien el cristal, llegando hasta a rayar los vehículos.
En diversas y variadas ocasiones hemos estado a punto de chocarlos, al punto de colisionar con otros vehículos, por defender a esos imprudentes “padres de familia”, alegato de todos. ROBERTO SALCEDO, por favor, esas personas están en peligro y nosotros los conductores que tenemos que hacer malabares para defenderlos, sobre todo, cuando se transita por la autopista Duarte, a la altura de Carrefour. Sabemos que usted ha transitado por dicha zona.
También «LA AVENIDA DUARTE y LA AVENIDA LUPERON»
¡Qué asquerosidad, qué mugre! No se puede tomar esas vías para transitar porque es el caos; a primera vista, parece que se desató una guerra; esos individuos estacionan sus vehículos en las angostas calles, para esperar a sus clientes, ocupando un carril y obstruyendo el paso normal del tráfico.
Hay que tomar medidas drásticas… en la UASD, hubo un rector llamado Roberto Santana que tomó esas medidas y yo, como estudiante, no estaba de acuerdo con sacar los vendedores y comedores del campus universitario. Sin embargo, esas personas sobrevivieron. El Alcalde de New York, encontró el mismo inconveniente, se hicieron huelgas, pero el resultado de esto es que, hoy en día, se transita con facilidad en esas avenidas.



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